I

Crecer espiritualmente a través de la lectura espiritual, la oración, la meditación, la dirección espiritual individual, la asistencia frecuente a Misa y la recepción frecuente de los Sacramentos de la Reconciliación y la Santa Eucaristía

II

Obtener un entendimiento más profundo de las necesidades, dificultades y retos que experimentan los hombres y las mujeres con AMS.

III

Establecer y mantener una relación sana y honesta con los seres queridos que tienen AMS.

IV

Ayudar a otros miembros de la familia y amigos a acercarse con compasión y verdad, y a no rechazar a sus seres queridos que tienen AMS.

V

Dar testimonio, a nuestros seres queridos, con nuestras propias vidas que la plenitud se encuentra en Jesucristo a través de Su Cuerpo, la Iglesia.